Desafíos para la Adopción de Soluciones de Biocontrol en la Agricultura Europea y el Papel de la SUR

En una decisión que ha generado preocupación en los círculos agrícolas y ambientales, el Parlamento Europeo rechazó el 22 de noviembre de 2023 la Regulación de Uso Sostenible (SUR), una medida que podría haber proporcionado a los agricultores europeos alternativas de biocontrol para garantizar la producción de alimentos de manera sostenible.

La SUR, que hasta ahora era la única legislación de la Unión Europea sobre la mesa, tenía como objetivo acelerar el acceso a soluciones innovadoras basadas en la naturaleza. Lamentablemente, la mayoría de los eurodiputados votaron en contra de esta iniciativa, lo que ha llevado a la Asociación Internacional de Biocontrol (IBMA) a expresar su pesar por la pérdida de esta oportunidad crucial.

La eurodiputada y ponente Sarah Wiener describió este rechazo como “un día muy oscuro para el medio ambiente y los agricultores”. La SUR habría asegurado que las soluciones de biocontrol llegaran al mercado de manera más rápida, proporcionando a los agricultores las herramientas necesarias para cultivar alimentos de manera sostenible y resistente en un contexto de cambio climático y desafíos ambientales crecientes.

Aunque la decisión representa un revés, es importante destacar que el biocontrol recibió un apoyo significativo durante las deliberaciones, subrayando su papel crucial en el futuro de la producción de alimentos respetuosa con el medio ambiente.

Jennifer Lewis, Directora Ejecutiva de IBMA, expresó su decepción ante este desafortunado giro. La SUR incluía una definición a nivel de la UE del control biológico y opciones para la autorización más rápida de alternativas esenciales para la Gestión Integrada de Plagas y la agricultura resiliente. A pesar de este revés, Lewis afirmó que IBMA buscará otras vías para garantizar que las soluciones de biocontrol sigan siendo accesibles y se integren rápidamente en las prácticas agrícolas.

Este rechazo plantea desafíos significativos para la agricultura europea. La pérdida de biodiversidad, los impactos del cambio climático y la creciente demanda de prácticas agrícolas sostenibles son problemas urgentes que el biocontrol podría abordar. La decisión también afecta la competitividad del sector europeo de biocontrol y plantea preguntas sobre la seguridad alimentaria y la salud tanto de las personas como del planeta.

Herman Van Mellaert, Presidente de IBMA, destacó la urgencia de adoptar prácticas agrícolas respetuosas con el medio ambiente. Señaló que la negativa a respaldar soluciones de biocontrol pone a los agricultores de la UE en una desventaja significativa en comparación con otros países que han implementado procesos regulatorios más efectivos.

En conclusión, a pesar de este revés en el camino hacia la adopción generalizada de soluciones de biocontrol en la agricultura europea, IBMA reafirma su compromiso de trabajar con todas las partes interesadas, incluida la Comisión Europea de la UE, para garantizar que los beneficios previstos en la SUR no se pierdan por completo. La búsqueda de alternativas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente en la agricultura sigue siendo una prioridad ineludible en la agenda europea.